Durante la segunda audiencia contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, el juez Alvin K. Hellerstein rechazó la moción principal de la defensa para desestimar de manera inmediata el juicio contra el dictador venezolano.
La defensa de Maduro, liderada por Barry Pollack, Pollack alegó que Maduro solo tendrá una defensa legal de élite adecuada a la gravedad de los cargos por narcoterrorismo si EE.UU. permite que Venezuela pague sus honorarios con fondos embargados, considerados de origen ilícito.
Pollack insistió que la revocación de la licencia OFAC —autorizada el 9 de enero y anulada horas después— viola la Sexta Enmienda, ya que Maduro, aún reconocido como jefe de Estado por Venezuela, tiene derecho a fondos estatales para su defensa sin comprometer la seguridad de EE.UU
El fiscal federal adjunto Kyle Wirshba, replicó que esos fondos están congelados por “razones de seguridad nacional”, y que Maduro podría recurrir a los abogados oficiales para respetar el concepto constitucional -Sexta Enmienda- que establece el principio de defensa en juicio.
Pero Wirshba no pudo ofrecer una explicación convincente sobre por qué la OFAC debe seguir bloqueando fondos venezolanos para la defensa de Barry Pollack, dado que la supuesta amenaza de seguridad nacional de Maduro ya no existe tras su captura en Caracas y detención en Manhattan.
Hellerstein de 92 años intervino directamente: “El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan amenaza para la seguridad nacional”, cuestionando la justificación permanente del bloqueo y consideró que lo planteado por Pollack, no viola la Sexta Enmienda y que tanto Maduro como su esposa reciben una representación adecuada pese a limitaciones financieras, pero a la vez, dejó abierta la posibilidad para que la defensa de los venezolanos demuestren que la OFAC retuvo los bienes de su cliente de forma arbitraria para impedir su defensa legal.
Esta apertura mantiene viva la moción principal de Pollack, por lo que ahora la fiscalía por orden del juez, tiene un periodo de 30 días para comprobar la legalidad de las restricciones de la OFAC.
De llegarse a comprobar esto, entonces Hellerstein “podría considerar desestimar los cargos” en su contra por narcoterrorismo y conspiración.
Maduro enfrenta cuatro cargos principales en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos desde 2020 y formalizados tras su captura en enero de 2026.
Los cargos involucran corrupción estatal, sobornos, venta de pasaportes diplomáticos y vínculos con cárteles mexicanos, respaldados por evidencias de 25 años de operaciones.
Respecto a la solicitud para que la ex primera dama de Venezuela -con problemas cardíacos-, pueda realizarse un estudio, el juez admitió que sea sometida al ecocardiograma, pero en la cárcel.


