La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los riesgos asociados al uso creciente de herramientas de inteligencia artificial generativa en el ámbito de la salud mental, en particular cuando se emplean para apoyo emocional sin haber sido diseñadas ni evaluadas con ese propósito. En una actualización publicada el 20 de marzo de 2026, el organismo informó que expertos reunidos con apoyo de la OMS alertaron sobre la rapidez con la que estas tecnologías se están incorporando a la vida cotidiana, por delante de la evidencia disponible sobre sus efectos.
La OMS advirtió que el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa para apoyo emocional plantea riesgos, especialmente cuando estas tecnologías interactúan con personas en situaciones de vulnerabilidad. La organización también señaló la necesidad de establecer marcos de gobernanza y regulación para el uso de inteligencia artificial en salud, así como de contar con datos que permitan comprender mejor sus efectos.

La posición de la OMS mantiene una línea ya expresada en años anteriores. Reuters reportó en 2023 que la agencia había pedido cautela en el uso de inteligencia artificial en salud pública, al advertir que los datos de entrenamiento pueden estar sesgados, producir información engañosa o ser utilizados de forma indebida. Ese despacho señaló además que la OMS consideraba “imperativo” evaluar los riesgos de los modelos de lenguaje a gran escala para proteger el bienestar y la salud pública.
En paralelo, la discusión regulatoria sobre IA aplicada a salud sigue abierta en la literatura médica. Un texto de EClinicalMedicine, del grupo The Lancet, revisa enfoques regulatorios adoptados en distintas jurisdicciones para el uso de inteligencia artificial en salud..
La OMS recordó además que ya había publicado orientaciones previas sobre ética y gobernanza de la inteligencia artificial en salud, incluidas guías más recientes sobre modelos multimodales y otros usos del ecosistema digital sanitario.



