Panamá se adhirió a la declaración internacional conjunta sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, condenando las acciones de Irán que amenazan la navegación marítima global.
La medida representa un respaldo diplomático a la libertad de navegación, el derecho internacional y la estabilidad del comercio marítimo, sin implicar participación militar
El documento, impulsado inicialmente por el Reino Unido y firmado por más de 30 países incluyendo Francia, Alemania, Japón, Canadá y Panamá, denuncia ataques iraníes contra buques mercantes, infraestructuras civiles y el cierre de facto del estrecho, vital para el comercio energético mundial.
Los firmantes instan a Irán a cesar amenazas, minas, drones y misiles, reafirmando la libertad de navegación bajo la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar y la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad.
La adhesión, alínea a Panamá con potencias globales en defensa de rutas marítimas críticas, complementando alertas previas de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) recomendando evitar la zona a buques con bandera panameña.


