El presidente chileno José Antonio Kast, que asumió el poder el 11 de marzo de 2026, mantuvo en suspenso su decisión sobre la candidatura de Michelle Bachelet para la secretaría general de la ONU, ya que esta postulación había sido impulsada previamente por el gobierno del expresidente Gabriel Boric hacia el final de su mandato.
Un día después de asumir el poder, anunció en CNN que tendrían que ver quienes más estaban postulados para el cargo, pero la “decisión está avanzada”.
Doce días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile decidió retirar su apoyo a Bachelet, postulada originalmente en conjunto con Brasil y México.
El institución encargada de la diplomacia chilena calificó la postulación de Bachelet como “inviable” debido a la dispersión de candidaturas latinoamericanas y diferencias con actores clave en el proceso electoral de la ONU.
“Hemos llegado a la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”, informó la Cancillería chilena en un comunicado de cuatro párrafos.
Añadió que “junto con retirar el patrocinio de Chile, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas que nos representan en el exterior, dejarán de participar en los esfuerzos de promoción de esta candidatura”.
En caso que Bachelet continúe su postulación, la cancillería chilena indicó que se abstendrá de “apoyar a cualquier otro candidato en este proceso eleccionario”.


