En un movimiento estratégico para salvaguardar la salud pública desde sus cimientos, el Ministerio de Salud (MINSA) reveló el 5 de marzo de 2026 los resultados de una investigación que pone en evidencia un desafío crítico para el bienestar infantil: la alta exposición de niños y adolescentes a la publicidad de alimentos no saludables. Este hallazgo no solo representa un llamado de atención para los padres de familia, sino que sienta las bases para un cambio profundo en las políticas de regulación de mercadeo en la República de Panamá.
El alcance de la investigación
El estudio, liderado por la autoridad sanitaria nacional, se centró en la región Metropolitana, una zona caracterizada por su alta densidad poblacional y dinamismo comercial. La muestra incluyó 20 centros educativos de la región Metropolitana, entre ellos planteles públicos, privados y ubicados en zonas periurbanas.
El objetivo principal de esta intervención institucional es generar datos empíricos que sustenten la creación de políticas de regulación de mercadeo dirigido a menores. Según el MINSA, el entorno escolar y sus alrededores se han convertido en espacios donde la promoción de productos perjudiciales para la salud es constante, lo que influye directamente en los hábitos alimenticios de la niñez panameña.
El contexto económico y social
Esta preocupación sanitaria surge en un contexto donde el acceso a la nutrición de calidad enfrenta presiones económicas visibles. Según informes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el grupo de «Alimentos y bebidas no alcohólicas» experimentó un incremento en el nivel de precios del 1.77% durante el primer semestre de 2025. Este aumento se vio impulsado por el alza en productos básicos como tubérculos (23.0%), granos (9.5%) y café (6.6%).
Bajo fuego: publicidad de alimentos no saludables y niñez panameña
Siete datos verificados para entender cómo el entorno alimentario, la publicidad y los hábitos de consumo afectan la salud infantil.
El estudio divulgado por el Ministerio de Salud sobre exposición infantil a publicidad de alimentos no saludables se inserta en un problema mayor: el avance del sobrepeso, la obesidad y la influencia del mercadeo en edades tempranas.
1. Panamá: sobrepeso y obesidad infantil
Aproximadamente el 37% de la población de 5 a 14 años en Panamá presenta sobrepeso u obesidad, según datos citados por el MINSA a partir de la ENSPA.
Fuente: MINSA / ENSPA 2019
2. Muestra del estudio del MINSA
La investigación del MINSA incluyó 20 centros educativos de la región Metropolitana, entre ellos planteles públicos, privados y de zonas periurbanas.
Fuente: MINSA, 5 de marzo de 2026
3. Magnitud mundial del problema
En el mundo, más de 340 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años viven con sobrepeso u obesidad.
Fuente: Organización Mundial de la Salud
4. Qué tipo de anuncios predominan
En estudios internacionales, más del 70% de la publicidad alimentaria dirigida a menores corresponde a productos con altos niveles de azúcar, grasa o sal.
Fuente: OPS / estudios regionales sobre mercadeo alimentario
5. Entorno escolar bajo presión comercial
El MINSA concluyó que niños y adolescentes en Panamá están expuestos de forma intensa a la promoción de alimentos y bebidas no saludables en entornos escolares y digitales.
Fuente: MINSA, estudio divulgado en 2026
6. Marketing digital y preferencia de consumo
La evidencia científica indica que el marketing digital de alimentos puede aumentar la preferencia, la recordación de marca y la intención de consumo entre niños y adolescentes.
Fuente: OMS / revisiones científicas internacionales
7. Riesgos asociados
Las dietas con alto consumo de productos ultraprocesados se asocian con mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y otras enfermedades no transmisibles.
Fuente: OMS / literatura epidemiológica internacional
El aumento de precios en algunos alimentos básicos y la amplia presencia de publicidad de productos ultraprocesados forman parte del contexto económico y alimentario en el que se desarrolla el debate sobre la nutrición infantil en el país. Ante esta realidad, el Estado mantiene programas de mitigación como el Bono Alimenticio de la Secretaría Nacional para el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SENAPAN), que beneficia a miles de personas en situación de pobreza para que puedan adquirir alimentos de primera necesidad. Solo en el primer semestre de 2025, este programa realizó aportes por un total de 2.2 millones de balboas.
Implicaciones para la salud pública
Diversos estudios en salud pública señalan que factores como el entorno alimentario, la disponibilidad de alimentos ultraprocesados y los hábitos de consumo influyen en el aumento global de enfermedades no transmisibles, entre ellas la obesidad y la diabetes. La investigación científica sobre diabetes tipo 2 suele considerar factores asociados como la obesidad, la alimentación, los estilos de vida sedentarios y diversas condiciones socioeconómicas.
En Panamá, la respuesta institucional para 2026 se refleja en una asignación presupuestaria robusta para el sector salud. El Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2026 (Ley 494) otorga al MINSA un total de B/.3,503,597,978 para gastos corrientes. De este monto, el programa de Salud Pública cuenta con una partida de B/.584.9 millones, mientras que la Dirección de Promoción de la Salud del MINSA desarrolla campañas orientadas a la prevención de enfermedades y a la promoción de hábitos saludables.
Hacia una nueva regulación
De acuerdo con el MINSA, los resultados del estudio buscan aportar evidencia que pueda servir de base para el diseño o la actualización de políticas públicas relacionadas con la publicidad de alimentos dirigida a menores.
Las posibles medidas regulatorias sobre publicidad de alimentos dirigidas a menores forman parte de un debate internacional sobre la protección de la salud infantil. Con un presupuesto récord en salud y datos claros sobre la mesa, Panamá se prepara en un contexto de preocupación creciente en el ámbito de la salud pública por los problemas de nutrición infantil.



