La política que Estados Unidos necesita ahora

Destino Panamá
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Por Anne-Marie Slaughter

WASHINGTON, DC – Elon Musk quiere fundar un nuevo partido político en Estados Unidos, un objetivo que ha puesto de manifiesto el creciente descontento con el actual sistema bipartidista. Una encuesta reciente de CNN reveló que el 63% de los estadounidenses apoya la idea de un tercer partido, haciéndose eco de encuestas similares realizadas en 2023 y 2024.

Como era de esperar, el apoyo cayó bruscamente cuando a los encuestados se les preguntó si apoyarían un tercer partido liderado por Musk. Pero la frustración con lo que el politólogo Lee Drutman llama “el círculo vicioso del bipartidismo” sigue siendo una poderosa corriente subyacente en la política estadounidense.

Si bien el Partido Republicano ha sido cooptado y remodelado por el movimiento MAGA (“Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grande”) del presidente estadounidense, Donald Trump, la protección, promoción y renovación de la democracia se ha convertido en un campo en rápido crecimiento. El Centro para la Democracia en Estados Unidos, creado por la Red de Financiadores de la Democracia, analiza datos públicos de más de 4.100 organizaciones sin fines de lucro y 27.000 financiadores para identificar 70 “ecosistemas seleccionados” de organizaciones que trabajan en áreas específicas de la reforma política democrática, desde el derecho al voto hasta la formación de coaliciones y la renovación institucional. A nivel de base, la Liga Cívica Nacional ha identificado a más de 11.000 organizaciones que actualmente trabajan para promover el discurso democrático en Estados Unidos.

Han surgido numerosos grupos para contrarrestar la polarización y reconstruir un centro en el que demócratas y republicanos puedan unirse y lograr resultados. Entre los nuevos participantes en este campo se encuentran American Policy Ventures, Americans Together, More Perfect Union y Keep Country First, que se suman a organizaciones más antiguas como No Labels, el Centro de Política Bipartidista y Third Way.

Otro grupo de organizaciones busca cambiar quién llega al Congreso en primer lugar, impulsando importantes reformas electorales que permitan a más votantes elegir entre más candidatos y partidos. Algunos ejemplos son Open Primaries, Unite America, Veterans for All Voters y FairVote.

Muchos de los ensayos proceden de voces de la generación millennial y de la Generación Z -representantes de un Estados Unidos cada vez más diverso-.

Otros se definen a sí mismos en términos de valores y principios, más que en función de una posición específica en el espectro político. Partners in Democracy, Forward Party y Leadership Now Project son ejemplos destacados de grupos que buscan garantizar que los sistemas e instituciones estadounidenses funcionen para todos los norteamericanos en una nueva era económica, política, social y tecnológica.

La derecha cristiana puede servir de modelo. Cuando la “Mayoría Moral” del reverendo Jerry Falwell irrumpió en la escena política estadounidense en la década de 1970, los votantes a los que representaba se movilizaron para lograr resultados políticos acordes con los valores cristianos. Si suficientes grupos prodemocracia se unen con una visión poderosa y creíble de un nuevo Estados Unidos, podrían atraer a una cohorte similar de “votantes de valores” que busquen restablecer un credo cívico secular.

La nueva antología de ensayos Out of Many, One: Writings on American Universalism ofrece una exposición convincente de este enfoque. Publicado por Catalyst for American Futures -una organización creada con el propósito de capacitar a un movimiento patriótico y pluralista para que se lance a la ofensiva por la democracia liberal-, el libro reúne a 27 colaboradores (entre los que me encuentro) para reflexionar sobre los “valores universales y radicalmente democráticos en el corazón del proyecto estadounidense”.

Los editores pretenden revivir el universalismo estadounidense, una tradición que se remonta a la época de la Guerra de Secesión, pero que ha estado prácticamente ausente del discurso político reciente. Lo definen como “un movimiento que enfatiza la libertad, los derechos y las oportunidades universales”.

Hoy en día, el concepto encuentra poco apoyo en ambos extremos del espectro político. En la derecha, los republicanos del MAGA suelen confundirlo con el “globalismo”, la antítesis de Estados Unidos Primero. En la izquierda, algunos críticos sostienen que apelar a ideales arraigados en los documentos fundacionales de la nación borra las experiencias vividas por los grupos marginados.

Por el contrario, los autores de Out of Many reivindican el universalismo como elemento central del experimento estadounidense. Para la organizadora Ilyse Hogue, “centrarnos en los valores que nos conectan” nos empoderará para combatir la tiranía, “transformar nuestra economía política” y “renovar nuestro contrato social”.

Este patriotismo renovado descansa en un enfoque de “ambos/y”. Theodore Roosevelt Johnson III, un veterano de la Armada cuyo abuelo fue bautizado con el nombre del primer presidente estadounidense que recibió a un negro en la Casa Blanca, reflexiona sobre jurar defender a un país que defiende y traiciona a la vez sus ideales universalistas. Recuerda cómo, en la Primera Guerra Mundial, a los regimientos negros de Harlem se les negó el derecho a combatir bajo la bandera estadounidense y sirvieron en su lugar bajo mando francés. “Para que el experimento estadounidense tenga éxito”, escribe, “se necesita un pueblo que pueda mantener unidos el orgullo y la vergüenza”.

Mi contribución también pone de relieve la naturaleza de “ambos/y” del universalismo. Sostengo que para 2026 deberíamos al menos iniciar el proceso de actualización de nuestro lema nacional, de E Pluribus Unum (“De muchos, uno”) a Plures et Unum (“Muchos y uno”).

Muchos de los ensayos proceden de voces de la generación millennial y de la Generación Z -representantes de un Estados Unidos cada vez más diverso-. Hannah Koizumi y Hugh Jones, codirectores de la organización sin fines de lucro Civic Attention, instan a su generación -criada “en una era de Internet que fomenta la indignación, el nihilismo y el tribalismo”- a abrazar “tanto la oscuridad como la luz de la historia estadounidense” y a ser “guardianes de la renovación en lugar de guardianes de un agravio viral”.

Un tema importante que recorre el libro es la profunda creencia en el triunfo final de la unidad sobre la división -no una igualdad forzada que pretenda borrar nuestras diferencias, sino una visión compartida de Estados Unidos como una democracia constitucional que se esfuerza por cumplir con la promesa de libertad, igualdad y justicia para todos-. El Estados Unidos anclado en valores universales en los que tantos de nosotros seguimos creyendo no ha muerto. Solo está pensando en cómo luchar.

Anne-Marie Slaughter, exdirectora de planificación política en el Departamento de Estado norteamericano, es directora ejecutiva del grupo de expertos New America, profesora emérita de Política y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton y autora de Renewal: From Crisis to Transformation in Our Lives, Work, and Politics (Princeton University Press, 2021).

Copyright: Project Syndicate, 2025.

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