El doctor Felipe Calvo visitó Panamá para presentar los avances en radioterapia de precisión, una tecnología para atacar tumores con mayor exactitud y menor daño a tejidos sanos.
Darell Mathías González, un niño panameño de tres años, regresó a su hogar el 18 de diciembre del año pasado, junto a su madre, tras una travesía médica en España que marcó un antes y un después en su vida.
Recibió un exitoso tratamiento en la Clínica Universidad de Navarra por diagnóstico de ependimoma cerebral, luego de haber sido seleccionado por el programa solidario Niños contra el Cáncer, tras gestiones del Despacho de la Primera Dama.
Este programa permite que, cada año, un niño reciba tratamiento gratuito con protonterapia, una tecnología de radioterapia avanzada que no está disponible en Panamá ni en Latinoamérica debido a su alto costo.
Durante dos meses, Darrell recibió 33 sesiones de protonterapia, un tratamiento que, ataca el tumor de forma precisa, preservando los tejidos y órganos sanos y minimizando los efectos secundarios que podrían afectar su desarrollo.
Este es un testimonio de vida y de avance en los tratamientos contra el cáncer, que destaca el director científico de la Clínica Universidad de Navarra, doctor Felipe Calvo, quien estuvo en Panamá y pudo visitar a Darrell en su hogar, verlo feliz, sonriente y darle un fuerte abrazo.
Es un caso único en este país de evidencia clínica de los resultados de la radiación con protones o radioterapia de precisión, la nueva esperanza en el tratamiento contra el cáncer, que reafirma que estamos “ante un cambio de paradigma, de esos que suceden poco en la historia de la medicina”.
El doctor Calvo se reunión con autoridades de salud, oncólogos y dio una conferencia sobre este tema, explicando sus beneficios dosimétricos y clínicos, sus ventajas evidentes minimizando la radiación innecesaria de tejidos y órganos sanos cercanos al tumor, así como la experiencia positiva en la calidad de vida de los pacientes tratados, y la limitación del desarrollo de nuevos tumores tardíos en la zona expuesta a irradiación.
En un país donde el cáncer ya es la principal causa de muerte, con cerca de 5 mil personas que pierden la batalla cada año, sumando además, otros 8 mil casos nuevos en igual periodo, donde entre 14 y 22 panameños son diagnosticados cada día con esta enfermedad, la protonterapia podría representar un avance significativo en los tratamientos y la Clínica Universidad de Navarra está dispuesta a prestar todo el apoyo necesario para que sea una realidad en el cercano plazo.
El doctor Calvo explicó lo que se hace en España en tratamientos con terapia de precisión, sus beneficios dosimétricos y clínicos, sus ventajas evidentes minimizando la radiación innecesaria de tejidos y órganos sanos cercanos al tumor, así como la experiencia positiva en la calidad de vida de los pacientes tratados, y la limitación del desarrollo de nuevos tumores tardíos en la zona expuesta a irradiación.
De entre la amplia variedad de casos tratados, Calvo subraya la “firme evidencia” de la ventaja de la protonterapia frente a la radioterapia con fotones o electrones en pacientes oncopediátricos, ya que “protege la neurocognición en el caso de tumores cerebrales, y potencia la tolerancia hematológica evitando significativamente la radiación de la sangre circulante, lo cual protege la autodefensa del paciente.
Además, la radiación con protones evita significativamente la aparición de nuevos tumores, y eso es especialmente prometedor para evitar exponerlos a nuevos procesos oncológicos que requieran tratamiento activo y por tanto la vida y la calidad de vida de los niños supervivientes de cáncer se mantenga sin complicaciones en el largo tiempo.
¿Qué tipos de cáncer son los más adecuados para tratar con radioterapia de precisión ?
Los tipos de cáncer que más se benefician con la radioterapia de precisión son aquellos que están localizados en áreas de difícil acceso y por lo tanto hay que ser especialmente selectivos para irradiar en zonas muy sensibles, como las del cerebro, vías ópticas, etc. Y también aquellos que cambian de forma durante el tratamiento con radiación.
Se puede emplear en cualquier tipo de tumores. Sobre todo, cáncer infantil y en tumores especialmente radio resistentes, en sarcoma y otros en regiones especialmente complejas con órganos normales.
¿Cuáles son los avances más recientes en el campo de la protonterapia y cómo han impactado en la eficacia de los tratamientos oncológicos?
Los avances en protonterapia tienen que ver con tecnología, en concreto con el uso de ases pincelados que permiten una gran precisión y por otro lado, con el uso de tratamientos curativos de radioterapia con protones hipo fraccionados: Lo que antes se trataba en veinticinco semanas y muchas sesiones, ahora se trata en tres sesiones en el caso del cáncer de mama o en cinco sesiones en el caso de cáncer de próstata.
Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales beneficios de la protonterapia en comparación con otras terapias tradicionales, como la fotonterapia?
El beneficio es la precisión en el depósito de las dosis. Se llama beneficio dosimétrico que se transforma en beneficio clínico en los pacientes. Durante la protonterapia donde tiene su mayor contribución es en menor toxicidad de los tejidos normales que no están expuesto a la radiación innecesaria, cosa que pasa con fotones, por lo tanto, ni en el corto ni en el mediano plazo, exhiben toxicidades o secuelas que limiten la calidad de la curación.
¿Qué puede destacar de su visita a Panamá?
La visita me permitió la oportunidad de intercambiar en relaciones y sesiones con grupo de profesionales, muy diferentes todos ellos, relacionados con la salud. Me impresionó por la enorme actividad que tienen y su interés por incorporar las mejores alternativas tecnologías de tratamiento.
Estoy convencido que Panamá es un país, que por sus dimensiones y prosperidad, puede optar a la aplicación de tecnología parecida a la protonterapia en un tiempo cercano.
¿Qué papel juega la tecnología en la evolución de los tratamientos contra el cáncer?
La inteligencia artificial es la gran revolución de la medicina que se está explorando. Permitirá un enorme proceso y añadirá una gran seguridad a las actividades médicas, especialmente a aquellas que estén ligadas a instrumentos y a tecnología. También abrirá un campo muy grande a la interpretación de las pruebas de diagnósticos .
¿Qué desafíos enfrentan actualmente en la aplicación y expansión de la radioterapia de precisión en los centros oncológicos?
La radioterapia de precisión como desafíos tiene primero la inversión en nuevos equipamientos, que son más costosos que los equipos menos sofisticados y luego el cambio de rutina de trabajo . Toda la alta tecnología supone mucha más multidisciplinariedad. Para que tengan una idea, en un centro de protones trabajan el doble de radiofísicos y oncólogos, y el trabajo en sí mismo es un proceso de múltiples acciones profesionales, lo que hace necesario cambiar el chip, hay que trabajar de otra manera. Es uno de los mayores retos institucionales, porque cuando se cambia un aparato, no solo cambia el equipo, también cambian los procesos, la manera de hacer el trabajo es más exigente y generalmente con mayor número de especialistas.
¿Qué papel juegan las tecnologías como la imagen en tiempo real y la inteligencia artificial en la mejora de la precisión de estos tratamientos?
Tanto las tecnologías de imagen en tiempo real como la inteligencia artificial que apoyan a la precisión en los tratamientos, son decisivas. Todo lo que hacemos, lo hacemos basado en prescripciones de dosis de radiación sobre imagen obtenidas con los mejores sistemas y esa imagen tiene que ser la más cercana al momento de emisión de la radiación, por lo tanto, si la imagen del tumor o de las estructuras alrededor cambia, hay que ser capaz de cambiar el plan de irradiación. Es un salto adelante muy grande, pero muy exigente también, que necesita de la tecnología y la alerta de los profesionales, ya sea prescriptores, médicos, físicos, los ejecutores, los simetristas, para poder hacer adaptaciones en tiempo real
La inteligencia artificial ayudará, pero el acto final es un acto médico profesional y no será guiado exclusivamente por tecnología.
¿Qué mensaje desea transmitir a la comunidad médica y a los pacientes sobre el potencial de la radioterapia de precisión en la lucha contra el cáncer?
Tantos médicos como pacientes deben ver con buenos ojos el desarrollo y el avance tecnológico. De intentar y buscar todas las alternativas a fin de incorporar la mejor tecnología cuanto antes, el hecho de que sea costosa y que cambie la rutina de cada día, no debe ser un obstáculo. Uno de los grandes valores de la sociedad en la que vivimos es la salud, el cuidado de la salud. Los gobiernos, los sistemas y las personas hacen grandes esfuerzos por cosas de menor importancia que la salud, de cosas menos valiosas que la salud, por ejemplo, viajar, por el ocio, tener buenos coches, etc. Yo creo que el cambio tecnológico en salud es un valor enorme, un valor colectivo y tiene que ser visto con ojos más proactivos. La radioterapia de precisión es calidad de curación. Hoy en día se curan muchos pacientes con estos tratamientos. Insisto es calidad de curación, tener menos secuelas, no tener en el largo plazo muerte precoz por fallos de órganos y sistemas después de haber recibido radiación innecesaria.
Debo reconocer que hace cuarenta años yo me formé con unidades de radiación que hoy día están prohibidas. He tenido que cambiar unas cuatro veces de formas de planificación radioterápica y he tenido la suerte de trabajar con cinco ases distintos de radiación. Es normal que el desarrollo tecnológico conlleve exigencias. Hay que estar atentos, pero los médicos somos vocacionales. Los cirujanos incorporan robots, los oncólogos médicos icónicos incorporan la inmunoterapia y los oncólogos radioterápicos incorporamos la radioterapia de precisión porque queremos lo mejor para nuestros pacientes.


